Fieles a un sueño

A dos, a tres…

A veces necesito un papel y un lápiz para, como siempre se hizo, sumar los años y los proyectos que vamos acumulando. Quieras que no, uno se va haciendo mayor… Pero no por eso vamos perdiendo ilusión, eso nunca. Y además creo poder hablar en nombre de todos los compañeros de Valdelicea con los que llevo trabajando en diferentes frentes, solidarios y empresariales, algo más de treinta años. Cierto, la mayoría rondamos o pasamos la cincuentena. Y como aquel que dice, a los más jóvenes los tuvimos en nuestros brazos prácticamente recién nacidos. De hecho, algunos son hijos de compañeros.
Cuantos más años cumplo más curiosa me parece la vida, y el azar. Ese que parece jugar con todos nosotros por cómo nos va enredando una y otra vez. Personas de diferentes educaciones y lugares de procedencia nos hemos ido encontrando a lo largo de la vida persiguiendo sueños muy parecidos. Y como rara vez suele suceder, en ese caminar y caminar algunos hemos tenido la enorme suerte de poder hacer realidad muchos de esos sueños y anhelos. Ya sé, ya, en parte gracias a nuestro tesón. Pero también por la fortuna de encontrar el momento, el lugar y a las personas apropiadas.
Los tiempos cambian, las personas permanecen.
© Charly Mendoza