Miedos e indecisiones

Tal día como hoy, hace cuatro años, publiqué «Sé lo que sé» en uno de los blogs actualmente cerrados de Valdelicea. Me ha parecido oportuno reeditarlo por si alguno se ve reflejado.  

Sé que lo sé
Cuando el miedo y la inseguridad atacan nuestra vida nos bloquean de tal manera que en ocasiones creemos morir por la indecisión, al menos eso me pasaba a mí hace unos años. Por no saber, no sabía ni relacionarme con el sexo contrario… Mi mujer, Luz, puede dar fe. Tuvo la santa paciencia de esperar a que terminara «mi entrenamiento». Sí, así fue. Y eso que entonces yo ya rondaba los treinta años de edad, llevaba medía vida viajando y trabajando por el mundo como voluntario de ONG y estaba a punto de conseguir el doctorado en psicología… Por eso cuando leo que hay personas que necesitan ayuda y cuando se la ofrecen no terminan de aceptarla, pienso que seguramente son «de los míos».
Otro error que cometí cuando estaba en plena crisis aguda de indecisión, fue creerme autosuficiente. Equivocadamente pensaba que un «simple coach» no podría saber más que yo, craso error. Principalmente porque el coach que me atendió desde el primer momento no era simple en nada. Tenía la experiencia y la formación de diez… Pero, claro, reconozco que hasta entonces lo conocía muy superficialmente. Y eso que era y es uno de los mejores amigos de mi padre.
Hoy, superados y enterrados para siempre todos mis miedos e indecisiones, soy padre de dos hijas preciosas. Mi mujer y yo, aunque seguimos colaborando con Valdelicea, estamos planeando establecernos en EE UU. Pero sobre todo lo que más hacemos es agradecer cada día la suerte de aquel entrenamiento… personal para la vida.
Gracias Capitán, tú lo hiciste posible.
© Alberto Mateos